Editado por la revista Consumer
Aunque centrada en divorcios, la mediación familiar también se aplica a conflictos con hijos, entre hermanos o con personas mayores.
La familia es una de las instituciones que más ha evolucionado con las transformaciones sociales y legales en las últimas décadas, primero por la aprobación de la ley que permite la separación y el divorcio y, después, por las nuevas formas de convivencia: uniones de hecho, familias monoparentales, familias compuestas por miembros que provienen de rupturas previas y con hijos e hijas por una o ambas partes. Sin embargo, el nuevo clima familiar, más igualitario y menos jerárquico, no ha reducido los conflictos, sino que ha propiciado otros nuevos, de naturaleza más compleja y ante los que la vía judicial, más lenta en la asunción de las transformaciones, le cuesta aún adaptarse. Por ello, la tendencia en Europa es, desde hace años, la búsqueda de vías alternativas, complementarias y pacíficas, de resolución de los conflictos en el ámbito familiar. Así lo entienden, también, la mayoría de nuestras comunidades autónomas que han aprobado leyes de mediación familiar.

Escrito por bitartoki
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